Un par de reflexiones sobre lo de Wyoming

Tras ver el momento televisivo del mes y ver las dispares y curiosas primeras reacciones me gustaría comentar un par de cosas:

  • Todo el mundo tiene derecho a opinar. Es cierto eso que dicen de que España tiene 40 millones de seleccionadores nacionales de fútbol. Mi abuela tiene derecho a opinar sobre el colisionador de Hadrones, aunque no tenga ni idea de qué es. También de la privacidad en Internet, aunque nunca haya tocado un ratón. Que sí, que la libertad de expresión significa que todo el mundo tiene derecho a opinar. Pero no todas las opiniones son respetables. Y menos si se hacen desde una reconocida ignorancia.
  • En algunos casos, esa opinión es absurda si no se conoce el contexto. Por ejemplo, las conclusiones a las que puede llegar mi abuela sobre cómo evitar la pedofilia en Internet pueden ser totalmente erróneas si se basa en lo que ve en la tele.
  • La realidad distorsionada en la que viven muchas personas. Todos tenemos una opinión subjetiva y marcada por nuestras ideas, así que nos es muy fácil comprobar lo que ya pensábamos. A la vez, nos cuesta muchísimo aceptar que estábamos equivocados. En el país donde las palabras dimisión y autocrítica carecen de significado, nadie se equivoca. ¿Políticos? Nunca. ¿Periodistas? Jamás. ¿Bloggers? Mmm, es difícil ver casos, pero el porcentaje de humildad aumenta ligeramente.
  • Que en esa realidad, los problemas más nimios se aumentan enormemente, y no dejan ver los auténticos problemas. Si el médico me dice que tiene que cortar la pierna, me quejo porque me pica el sobaco.
  • Que lo que hacen otros no es que sea malo, es que lo que pueden hacer es horrible. No sé si esto tiene que ver con un miedo interno o qué, pero en vez de analizar los hechos se ponen a divagar que qué habría pasado si en lugar de hacer X hubiera hecho Y. ¿Y qué más da? ¡Han hecho X, acéptenlo!
  • Otra cuestión interesante que me dejo en el tintero: los becarios están mal pagados. Sorpresa. La mayoría de mis compañeros de clase trabajan, han trabajado o trabajarán en una beca que no llega a los 300 euros mensuales. Algunos de esos trabajos no tienen mucha miga, pero otros sí y me parece una vergüenza que espero no tenga que aceptar nunca bajo esas condiciones. Algunos de esos trabajos los haría gratis por lo que se aprende, pero claro, de esos hay pocos…

Aplicado a este vídeo, que es una chorrada como un piano, pero se han podido probar los tres puntos porque todo el mundo tenía tiempo libre y era el tema de moda:

  • Todo el mundo opina sobre periodismo, y mientras tanto, todos los periodistas se van por el retrete. Si se compara un espacio de humor con uno político para medir sus grados de periodismos, es que lo estamos haciendo mal. Nadie confirma sus noticias. Si una noticia es difícil de probar, es que no es una noticia, es un rumor. Si te mandan por correo una exclusiva mundial y la fuente es desconocida, el sentido común diría que necesitas una segunda fuente, una fiable. Por cierto, os aviso que según una cadena que me ha llegado, Hotmail pasa a ser de pago a partir del mes que viene. A menos que lo reenviéis a 10 personas.
  • El contexto es importante, y todas las personas a las que he oído criticar a Wyoming no han visto el programa de hoy desde el principio. ¿Por qué es importante verlo en este caso? Porque el vídeo ideado por sus guionistas no es una idea aislada, no es un calentón. Los de Intereconomía llevan meses con una cansina campaña de acoso y derribo a la Sexta, a Wyoming en particular, similar a las que utiliza Losantos en la radio. Ejemplo: decir textualmente que la colaboradora Beatriz Montañez «ejerce la profesión más antigua del mundo» porque en un sketch hace de actriz porno. Ejemplo más reciente: decir, literalmente, que «Wyoming es un HP» por el vídeo que ha hecho. Esto solo son píldoras del presentador del programa, que por cierto utiliza un lenguaje y estilo similares a su homólogo en la radio, intercalando risitas con insultos increíblemente directos. Pocos medios han comentado estos evidentes ataques y sin embargo todos han comentado o van a comentar este otro incidente.
  • Tras el episodio que se ha publicado hoy, he oído a personas preocupadas porque la Sexta está basando su programación en mentiras prefabricadas. Que claro, cómo van a fiarse de las noticias si los de la Sexta las vandalizan. Lo siento Raúl pero:
  1. Punto 1: nadie debería tener el poder de distorsionar las noticias, y por eso es importante que los buenos periodistas contrasten sus noticias con fuentes fiables.
  2. Punto 2: hay noticias que no son noticias, en el sentido de que puede que sean verdad, pero no merecen publicarse. Por ejemplo, publicar con quién sale la hija de Zapatero o el hijo de Rajoy. Pero claro, estamos tan acostumbrados a ver publicar cualquier mierda en la televisión que estamos seguros de que un vídeo así debe salir sí o sí en el prime time de los informativos.
  3. Punto 3: ¿no es mucho más grave la telebasura que realizan cadenas con más audiencia y que abarcan sin alternativas nuestra televisión de sol a sol? ¿No es una vergüenza que una persona pueda plantarse en un medio de comunicación e insultar sistemáticamente sin notables repercusiones? ¿No os calienta mucho más que se permitan programas donde se engaña mediante concursos fraudulentos, dirigidos a niños y abuelos?
  4. Punto 4: ¿no se estará criticando en demasía a la Sexta simplemente por su marcado cariz de izquierdas? Es decir, por los ideales y las ideas preconcebidas, y no por los hechos. La versión moderna de: matemos al negro por robar dos gallinas y demos un toque de atención al blanco por violar dos mujeres. No puedo creer que haya sido tan demagogo en este punto, en fin, no soy objetivo.
  5. Punto 5: igualmente, no se puede ser igual de crítico con las dos partes. El País está en la situación perfecta para dar palos a los dos. A Intereconomía porque ofende a su público y a La Sexta porque se lo intenta robar. Vaya articulito, como la mayoría de los artículos de los periódicos nacionales, está basado en dar leña que en vez de informar. Debo ser raro, pero me parece un atentado a la inteligencia insinuar que leer dos mentiras de dos medios antitéticos es lo mejor para enterarse de la verdad. Por cierto señor redactor: si quiere seguir la norma de la casa de no enlazar ninguna fuente original, al menos preocúpese de borrar las huellas, porque en el enlace de Youtube aparecía como referrer Periodista Digital de Losantos.
  • Cuando las críticas a Wyoming se basan en hipotéticas situaciones en vez de la situación real, te has metido en un callejón sin salida al intentar escapar a la conclusión lógica. «Imaginemos», «Es como si», «Si hubiera» son expresiones que pueden acabar concluyendo cualquier cosa. Si yo fuera una mujer, por probabilidad me gustarían los hombres, pero es que resulta que no lo soy. Cuando haga las cosas que puede llegar a hacer, hablamos.

Es fácil decir que uno es falible y se puede equivocar, pero es difícil aceptar que en una ocasión concreta se está equivocado. Al menos algunas personas son más consecuentes que otras. Cuando llegue el momento de comerme mis palabras, me podéis avisar en los comentarios.

Otro día comento la penosa progresión negativa del periodismo y concretamente la baja calidad de los informativos en televisión.

1 comentario por ahora ↓

#1 Pedro el día 03.02.09 a las 9:03 pm

La televisión es un invento fabuloso, una herramienta que, para mi, sirve para enseñar, entretener e informar.
¿Cuántos programas se ajustan, hoy en día, a enseñar, entretener e informar? Hoy en día se hace Tv basura, films violentos e informativos de mala calidad interpretando la información según los ideales políticos del «periodista» de turno.

Desde hace tiempo que venía haciendo záping en el momento que entraba la publicidad o mencionaban la palabra «Audiencia». Una cosa es que te pongan publicidad en los intermedios y otra que te pongan un trozo de película o programa entre la publicidad. Ahora me he aconstumbrado a encender la Tv cuando dan, justamente, aquellos programas que quiero ver, (deportes, documentales y meteorología).
Es más, cuando se me rompa el televisor, no volveré a malgastar el dinero en otro aparato.

En cuanto a los informativos tengo que decir que al telespectador no se merece que le engañen, (Por ejemplo en las noticias que dio la sexta sobre los beneficiados de la loteria de navidad.

Cuando un informativo, que normalmente comienza con publicidad, en un día determinado comienza con la triste noticia de una muerte por agresión, creo que es manipular a la gente. Creo, además, que eso no es «violencia machista», es AGRESION y/o ASESINATO.
No le veo ninguna diferencia si el agresor es hombre o mujer. Por lo menos podrían usar el género masculino/femenino que ahora está tan de moda. Por ejemplo: «…el presunto agresor o agresora…»

Deja tu comentario

Si tienes una cuenta OpenID, también lo puedes usar, así no tienes que rellenar los campos de arriba: