Bonita historia la de un abogado chileno que estaba redactando un proyecto de ley para desconectar un año de Internet a los malvados piratas… Lástima que lo hiciera desde una copia de Windows pirata.
No suelo comentar mucho acerca de la propiedad intelectual y de ciertas simpáticas organizaciones en este blog, principalmente porque no suelo escribir muy a menudo aquí. Simplemente diré que mi opinión se puede equiparar a la de la amplia mayoría las personas que han usado un ordenador en su vida.
Lo que quería comentar por encima es la situación que se da cuando se legisla para unos pocos, obviando los hábitos y costumbres del resto de la población. Aparte de ser incomprensible en un sistema democrático donde los políticos escogen la postura que les dé más votos en vez de seguir sus principios, están menospreciando el rechazo que generarán al criminalizar al 90% de la población y sobrevalorando el poder social que tienen ciertos colectivos minoritarios.
Tampoco creo que se trate de un caso aislado, no es ni será el único abogado que usa software pirata. Sin ir más lejos, todos los estudiantes de derecho que conozco trabajan con una copia pirata de Office en sus casas. Es más, no conozco un estudiante que haya comprado una licencia de Office, y todos lo usan por obligación, a pesar de que ahora esté en oferta y cueste poco más de 100 euros.
Si la próxima generación de abogados/legisladores/jueces ya vienen con la mentalidad de usar software pirata como algo normal, ¿cómo van a crear esas leyes que los autodefinen como delincuentes? Confío en que al final el sentido común acabe dominando, pero mientras tanto auguro que, como en el caso del abogado chileno, hipocresía no va a faltar siempre que haya alguien que pague su minuta.
Y luego se preguntan por qué cada vez se tiene menos respeto por todo tipo de propiedad intelectual… Bajaos del burro y subíos al tren antes de que otras empresas os adelanten.
